Derechos humanos en el Sahara Occidental

derechos humanos en el sahara occidental

El Sahara Occidental, la ocupación militar, refugiados y presos políticos

Hoy en día, miles de personas son ajenas a la situación que vive un pueblo sin tener solución alguna a un conflicto que lleva más de 40 años. Casi la totalidad de la lista de los 30 derechos humanos en el Sahara Occidental son vulnerados. Y su población se encuentra entre una ocupación militar y los campos de refugiados.

Casi la mitad del pueblo saharaui vive, desde hace décadas, en campos de refugiados en Argelia, en medio del desierto. Estas personas dependen íntegramente de la ayuda humanitaria.

La otra mitad sigue en su tierra natal pero está bajo la invasión marroquí: Aproximadamente 150.000 saharauis viven bajo ocupación militar. Cientos de ellos han sido detenidos y mantenidos en condiciones infrahumanas en cárceles marroquíes. La tortura para estos detenidos es sistemática, como han denunciado muchas organizaciones y el propio pueblo saharaui.

Ocupación militar y colonia

La Organización de las Naciones Unidas, ONU, considera a Sáhara Occidental como “el mayor territorio del planeta que todavía no ha sido descolonizado”. Aunque antes fue una colonia española,  a principios de los años 70,  los saharauis comienzan a levantarse frente a los españoles, exigiendo la descolonización.

En la actualidad Marruecos controla el 80 por ciento del territorio saharaui. Esto incluye la mayoría de las zonas pobladas, los depósitos de fosfatos y las zonas pesqueras. El resto es controlado por el Frente Polisario, es un terreno inhóspito del desierto interior.

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Marruecos construyó un muro de más de 2.700 kilómetros que separa los dos territorios y donde se encuentra en uno de los campos de minas más grandes del mundo.

Hoy en día, Marruecos se niega a aceptar el plan de paz firmado y aún no se celebra un referéndum. Ningún país del mundo reconoce a Sáhara Occidental como parte de Marruecos.

Los campamentos de refugiados

Los campos de refugiados saharuis en la región oeste del desierto en territorio argelino se llaman con los nombres de ciudades del Sahara Occidental. El Aaiún, Auserd, Bojador, Smara y Dajla.

Algunos de sus habitantes llevan más de 40 años en el sitio y los más jóvenes son refugiados de tercera generación que jamás han conocido su patria.

Las condiciones de vida son duras, con su población viviendo mayoritariamente en chabolas y tiendas de campaña, y con una dependencia total de la ayuda internacional. Los derechos humanos en el Sahara Occidental son una asignatura pendiente, y nada indica que la situación vaya a cambiar.

Los presos políticos saharauis

En este contexto, decenas de presos políticos saharauis pueblan las cárceles marroquíes, en una situación que afecta además a las familias de los propios presos, debido a la dispersión.

Actualmente solo 3 de los 54 presos políticos saharauis se encuentran dentro de los territorios ocupados. Recientemente un informe sobre la situación de los presos saharauis y sus familias lo deja muy claro:

Esto representa no solo una violación del derecho internacional, sino que también tiene un impacto directo y serio en las familias de los presos y en los propios presos. Marruecos utiliza esta estrategia no solo para obstaculizar la visita de las familias y, por lo tanto, ejercer más presión psicológica sobre los presos, sino también para reducir su capacidad de protestar y exigir sus derechos.

Una vieja historia, que nos recuerda en parte a los presos vascos y a los presos palestinos: la dispersión como condena doble, para los presos y sus familias.

Salah Labsir y los presos de Gdeim Izik

En 2015 fue detenido en El Aaiún el activista y periodista Salah Labsir, que llevaba un tiempo en Argelia. Al poco tiempo fue condenado a 4 años de cárcel. Sobre él pesaba desde unos años antes de su detención una orden de detención. Entre las acusaciones se encontraban “actos de violencia y sabotaje premeditado”.

En 2017 fueron condenados los presos de las revueltas por el desalojo del campamento de Gdeim Izik, creado el 10 de octubre de 2010 y desmantelado un mes más tarde por las fuerzas de seguridad (policía y ejército) marroquíes. Todos ellos fueron condenados por su actividad en la lucha por los derechos humanos en el Sahara Occidental. Las sentencias fueron muy duras:

  • Cadena Perpetua para Ahmed Sbai, Brahim Ismaili, Abdalahi Lejfauni, Larosi Abdelyalil, Mohamed Bachir Butanguiza, Mohamed Bani y Abhah Abdalahi Ahmed Sidi.
  • Penas de 30 años de prisión para Naama Asfari, Mohamed Burial y Chiej Banga.
  • Penas de 25 años de prisión para Hasan Dah, Abdalahi Taubali, El husain Ezaui, Mohamed Lamin Haddi, Mohamed Embarek Lafkir, Mohamed -Juna Babait, Sidahmed Lamyaied y 20 años de prisión para Mohamed Tahlil, El Bachir Khada y Abdalahi Taubali.
  • Fueron puestos en libertad Deich Daf, condenado a seis años y medio, pero la sentencia es inferior al tiempo que ha pasado en la cárcel y Bakay Arabi, condenado a cuatro años y cinco meses, y también con una sentencia es inferior al tiempo que paso en la cárcel.